El secreto del penal está en los ojos


El juez indicó la pena máxima y los ojos claros de Jerónimo Aristizabal se encontraron con la sonrisa de confianza y las indicaciones que Cristián Baldosea, entrenador de arqueros de Belén La Nubia Arco Zaragoza, le daba desde un costado de la cancha segundos antes del cobro de un penal en su área.


Antes del cobro miró también los ojos de su oponente y puso en práctica la teoría que viene estudiando hace algún tiempo para adivinar el lado sobre el cual los jugadores van a patear. La premisa es muy sencilla: “como los cobradores quieren confundir al portero generalmente miran al lado opuesto donde van a cobrar”.


A los 7 años pidió sus primeros guantes y entró a Arco Zaragoza, su única escuela de formación, recuerda que su papá lo trajo y desde el primer momento se sintió cómodo en la portería incluso no ha querido ensayar en otras áreas de la cancha, pues ser arquero lo hace muy feliz.


Estudia en el Colegio Padre Manyanet y cuando no está estudiando o entrenando le gusta montar bicicleta o ver el programa de televisión “Guerreros”, un concurso de destrezas, incluso piensa que cuando esté más grande le gustaría participar en una actividad similar.